viernes, 4 de marzo de 2016

DESMONTANDO A SIPÁN: EL BLUFF LITERARIO" (I). Sipán cree que los poetas son "mediocres". Comentarios al hilo de la concentración en favor de los Titiriteros encausados en Madrid en febrero 2016



ÓSCAR SIPÁN en Radio Huesca, sobre la CONCENTRACIÓN de apoyo a los TITIRITEROS
(escrito el 18 de febrero de 2016)

Dice ÓSCAR SIPÁN en Radio Huesca (no literal): "Han detenido a un POETA en Zamora" -por manifestarse contra el encarcelamiento de los Titiriteros.
Pues bien, no imagináis cómo ha podido sorprenderme que ÓSCAR SIPÁN defienda a un poeta siendo que, el 17 de julio de 2004, afirmó por correo electrónico que:
- "LA POESÍA SIGUE SIENDO UN GRAN REFUGIO DE MEDIOCRES"
para continuar con las siguientes perlas:
- Te adjunto un libro de regalo, por si te puede servir. Se llama Mein Kampf, de un tal Adolf Hitler";
- "deja de tocar los cojones a los que intentamos hacer cosas y conseguimos desviar dinero para libros" (sobre las subvenciones que conseguía para sus proyectos editoriales);

Meses después, y a propósito del "Encuentro con Panero" que organicé para PERIFERIAS en Huesca, ÓSCAR SIPÁN también se soltó el pelo:
- (1/11/2004) "Lo único que conseguiste tú viajando en un avión durante dos horas con Leopoldo María Panero es que te llamara MADERO TRILLO Y GILIPOLLAS. Procura levantar el cuello de tu propia MEDIOCRIDAD" (¿tal vez me esté tildando de 'poeta'?)
- (3/11/2004): "MADERO TRILLO, que están en Zaragoza, GILIPOLLAS.
Por cierto, el eterno ganador de premios de mierda acaba de ganar 6.000 euros con cinco páginas, lo que tu no ganarás en tu puta vida de poeta incomprendido. Adiós, rebelde con causa. Paranoico de los cojones. FIRMADO: LAS MAFIAS VIVAS DE HUESCA. POR CIERTO EL MEIN KAMPF DE ADOLFITO LO BAJÉ PARA TI, CALVITO."
En resumidas cuentas: que considera que los POETAS SON MEDIOCRES -y ahora se pone a defender a uno.
Debe de ser porque sólo considera NO MEDIOCRES A LOS PROSISTAS.
¿Como él mismo?
A tenor del contenido de sus novelitas, no sé si atreverme a decirlo...
Permitidme copiaros un comentario que hice de su “LEYENDARIO”, financiado por el INSTITUTO ARAGONÉS DEL AGUA, el 7/12/2004:
“Hoja parroquial: ERES UN PANTANERO, ÓSCAR!!!:
Querido Óscar: Ya veo que la editorial de la que eres agente secreto (pues no lo dices en el Altoaragón del 4/12) y el Instituto Aragonés del Agua (entonces del PAR) te han editado un libro. Y nada más y nada menos que sobre leyendas inventadas en torno a los pantanos que el PAR cree necesario defender. ¿No te das cuenta de que, con ello, elevas a la calidad de míticos -por lo tanto, más fácilmente asumibles por el imaginario, que no por la razón- los pantanos de Aragón? Anegadores de tierras, ahogadores de valles, sumidores de pueblos: nunca mejor dicho que ahora, les bailas el agua, querido Óscar. Ya, de paso, podrías haber incluido un monstruito en Yesa, y otro en Biscarrués: te habrías adelantado así a los acontecmientos -y a Adolfo Cajal le habría gustado tanto...
Ahora se ve cuál es el pago que el IAA te hace por haber montado la parafernalia esa del parque de Huesca. ¿Por qué no lo has hecho con Elisabeth? ¿Acaso no recibisteis ex aequo el honor de organizar el evento? ¿O es que la lucha cainita es tal en el seno de Aveletra que la has apartado a un rincón para que tú brilles con luz propia? Ay ay ay...
Eres un intelectual de los que Goytisolo llamaba "orgánicos": correa de transmisión de los valores del poder, adscritos al mismo o puestos a su servicio a la primera de cambio. La labor del intelectual -y por el hecho de escribir lo eres en parte: tus ideas son transmitidas a la sociedad- debería ser la de control y crítica, en lugar de la tuya que parece antes consistir en acompañamiento y aplauso. Y además con el PAR. Si este es el tipo de intelectual con el que nos toca convivir en Huesca, no llegaremos muy lejos en el acoso y derribo del provincianismo.
Déjame citar uno de tus textos: "La llamó Ulitea, porque cuando la miraba ese era el nombre que le venía a la cabeza". Impresionante alarde de inteligencia razonadora: "porque cuando la miraba ese era el nombre que le venía a la cabeza". ¿Es para niños? Si sí, de poca ayuda les resultará.
Agente comercial de March, agente cultural del PAR: escribe si así lo necesitas, pero elige mejor tus mecenas; corres el riesgo de ser encasillado como escritor de derechas, provinciano y mercenario.
Ave, Curro"
Y estos otros comentarios, sobre su "PÓLVORA MOJADA":
"Querido Óscar: Dos palabras para decirte que he leído un par de relatos de tu “Pólvora mojada” y que, a falta de terminarlo, dicha lectura me ha sugerido unos cuantos comentarios. Muchos de ellos tienen que ver con la deformación propia de tantos profesionales de la enseñanza; por ello mismo, a veces adoptarán un tono didáctico que es posible que te moleste. Pero, mira, llevo ya tiempo dando clases de lenguas española y francesa y reseñando libros como para no encontrar un espacio, aun pequeño, que dedicarte. Ahí voy. (Entrecomillado y entre paréntesis el título de cada cuento de ese libro.)-
- p.17 (“Pólvora mojada”) <<Dicen que “cuando muere un viejo se quema una biblioteca”>>. Habrías de saber –y si no lo sabías te lo digo yo- que la convención quiere que sólo vayan entre comillas los aserctos provenientes del discurso directo. Este tuyo, precedido por el “dicen que”, es un introductor de discurso indirecto, al que sobran las comillas.
- p.19 (“Cordero de dios”): "Imbuido en un caos". Uso incorrecto del verbo imbuir, ‘infundir, persuadir’, según el diccionario de la RAE. ¡Y en comienzo de relato! Im-prezionante.
p.21(“Cordero de dios”): "...el saxo de Charlie Parker amortigua la quietud de los coches desde la radio". Una de dos: o pretendes que la quietud de los coches sea molesta y un frenético saxo –como el de Parker, be-bopero a tope- venga a romperla; o quieres hacernos creer que el estresante zumbido de los motores en un atasco venga a ser amortiguado por el sonido dúctil y cálido de un saxo de jazz. Semánticamente me inclino por esto último; pero me pone en el problema de pensar una de dos cosas: o convencerme de que el frenético saxo de Parker pueda amortiguar una quietud; o de que quien ha escrito eso lo ha hecho siguiendo un tópico sobre el jazz easy-listening –lo que no descartaría un desconocimiento absoluto de Parker como referencia, y, por ende, su torpe inclusión como elemento decorativo ambiental. Elige tú mismo, che!
- p.26 (“Dignidad”): "no ha nacido un Miguel Ángel o un Bernini que puedan trasladar a una escultura aquel sufrimiento". En boca –o en el pensamiento que el narrador le atribuye, que no es sino él mismo- de un jubilado de Huesca como el de tu relato, esta referencia queda poco creíble. Se me ocurre pensar que, como en el caso de Parker, sea un guiño por parte del autor para epatar a la galería con referencias cultas (como la del Meursault del primer relato –un extranjero en toda regla, no?)
- p. 27: (“Dignidad”): "los periódicos vírgenes, inmaculados (...) los suelos relucientes por el trabajo de las limpiadoras". Desde luego, flaco favor habrás hecho a los niños altoaragoneses si, realmente, han incluido tu libraco como lectura oficial. Eso de periódico virgen es un juicio de valor tremendamente machista, así como asimilar el trabajo de fregonas exclusivamente a mujeres. Pero, bueno, no me extraña viniendo de quien firma un relato del catálogo de Pedro Sanz Villalta (cuya expo me gustó) de tan escaso gusto y planteamiento machista donde los haya. Háztelo mirar.
- p. 32 (“Dignidad”): "movía las piezas negras como el que mueve los hielos de un vaso de whisky en medio de un eclipse de luna". Un símil que, además de poco válido –no consigue mostrar cómo movía las piezas- es torpe. ¿Es acaso una referencia a tu querido Fonollosa? ¿Es un guiño literario como los otros? Si es así, sólo consigue el contacto con quien capte la referencia; literariamente, es una chapuza.
- p.45 (“Dignidad”): "algo gordo se debe estar preparando". Incorrecta expresión de la posibilidad por medio del verbo ‘deber’ –que siempre indica obligación a no ser que se le añada la preposición ‘de’, en cuyo caso, sí, expresará la posibilidad.
- p.45 (“Dignidad”): "es a la luz donde apuntan". El régimen del verbo es preposicional. Por eso, por mucho que antecedas de una preposición el complemento enfatizado y puesto en relieve, esta debe ser retomada en el segundo miembro de la frase: es a la luz adonde apuntan.
- p.46: (“Dignidad”): "aprendí una cosa por el procedimiento empírico". Esto, de nuevo, en boca de este miliciano, es poco creíble. Bonito sintagma, ¿verdad?, para ponerlo en un relatito.
- p.46 (“Dignidad”): "apuntó sécamente mi sustituto". Bueno, una errata, acepto; pero los adverbios en –mente sólo se acentúan si el adjetivo que los genera lleva acento también. ‘Seca’ no lleva acento ortográfico.
- p.49 (“Dignidad”): "Morriña, lo llaman los gallegos y saudade los brasileños". Aparte de que, tipográficamente, eso está mal escrito, esto, de nuevo, suena poco creíble en boca del miliciano Puisac. Es un apunte del narrador-autor, cuya sombra no logra desaparecer ni a tiros, con sus referencias cultas y sus palabritas rimbombantes.
- p.73 (“Dignidad”): "una orquesta de grillos y ranas nos ofrecen una versión libre del Scheherezade de Rimsky Korsakov". De nuevo, poco creíble en boca o pensamiento del señor Puisac. Por otra parte, no deja de ser una referencia culta inútil y que sólo sirve para relumbrón del narrador-autor (que no desaparece, el jodido). Y, por fin, identificar esa pieza con lo que hacen grillos y ranas, de monótona voz y acompasada cadencia, no tiene ningún sentido. Pobre Rimsky Korsakov, jolines. Me hace pensar que no has escuchado jamás esa pieza –preciosa, por otra parte, donde lo que menos hay son, precisamente, estridentes cadencias.
Y tras esto, querido Óscar, dejé tu librito de relatos aparcado, sin ganas para leer más. Y eso que tenía curiosidad para enterarme de qué era lo contrario de eso que tú llamas ‘MEDIOCRIDAD’. Veo que no lo he conseguido y que, por mucho que hayas esgrimido ese calificativo como piedra de toque en numerosas ocasiones, no mereces utilizarlo contra nadie. No creo, por lo demás, que vuelva a intentarlo: el libro pertenece a la biblioteca municipal y, yo, por mi parte, tengo mejores cosas en que perder mi precioso tiempo –no en baratijas, la verdad.
Un abrazo (sin navaja), Curro"
¡Qué peligrosa, qué mala es la hemeroteca, y qué traicioneros los recuerdos!


Los comentarios relativos a la intervención de SIPÁN (la "parafernalia esa del parque de Huesca" antecitada) fueron motivados por la publicación de un artículo titulado "REALIDAD DEL AGUA EN ARAGÓN: PAN Y CIRCO", y que decía así:

"Este martes, día 13, el Instituto Aragonés del Agua celebró en Huesca una Jornada de información sobre "La realidad del agua en Aragón" –pues tal era el título general del evento. Esta Jornada se componía de dos elementos bien diferenciados: uno, una ponencia técnica que, con el título de "El ciclo integral del agua en los municipios", abordaba el tratamiento de las aguas residuales: esfuerzo que el Instituto está acometiendo con seriedad y rigor; otro elemento, la "Actuación Parque de Huesca" (así la titula el tríptico informativo), en la que conocidos actores de la cultura oscense daban su "visión próxima de los ríos, potenciando el concepto de ‘agua como bien escaso’".
Todo acto conducente a dar información a la ciudadanía me parece, en principio, plausible. Mi apreciación cambia en el momento en que, en lugar de informar, se desinforma -pues eso es lo que hicieron ponentes y actores culturales durante la Jornada, siguiendo la tradición del kitsch en su acepción más clásica: muestra grandilocuente de lo positivo y ocultación decidida de lo negativo.
La ponencia técnica trató de vertidos y depuraciones; ni una sola palabra de la más preocupante realidad del agua en Aragón: los pantanos y canalizaciones que todavía pesan como espada de Damocles –en tiempo de aplauso a los creadores de la Nueva Cultura del Agua- sobre las gentes y los ríos aragoneses. Craso error u ocultación decidida, esta ponencia esquivó la polémica al no abordar "esa otra realidad" –cuya amenaza en forma de trasvase empujó, en los meses precedentes, a tantos aragoneses a la calle.
La Actuación, hay que honrar la realidad, fue de excelentes ejecución y diseño. La ocultación de la verdadera "realidad" fue, sin embargo, evidente: ni una sola nota de denuncia, siquiera de constatación, de la realidad pantanera de Aragón –que amenaza pueblos, inunda valles, que ofrece el escaso bien del agua a quien más la derrocha. Que se arguya que el arte es libre, que está desprovisto de ideología –como defendió uno de los responsables del evento-, me parece hoy por hoy ingenua razón, cuando no falaz: explícita o implícitamente, todo producto cultural porta una carga política, ya por la exposición de motivos ya por su ocultación. El producto mostrado en Las Pajaritas, de excelente factura, se hizo agente transmisor de la ideología del partido auspiciador.
Obra de encargo, los textos presentados glosaron mayormente la feminidad del agua –manido tópico que cualquier feminista se aprestaría a criticar (sin excluir el destape femenino final como colofón). Curioso fue que a ningún escritor se le ocurriera hablar de las aguas vivas que desbordan canales, superan presas, corren libres paralelas a "nuestro deambular por la vida", ni de los pueblos que corren el riesgo de ser ahogados: elementos poéticos que un Neruda, ahora que se celebra su centenario, no habría desdeñado. Ni una sola referencia, ni un solo comentario sobre la realidad que ya conocen todos los aragoneses, tan dolorosa para algunos, tan acuciante para otros. ¿Censura o imparcialidad interesada? Si se trata de lo primero, estaremos ante un atropello a la expresión; si de lo segundo, ante un ejemplo de intelectualidad al servicio del mejor postor. En ambos casos, desinformación evidente y lavado de cara de la institución contratante.
Así transcurrió esta Jornada pagada con dinero público en la que este ciudadano disfrutó de una sesgada visión de la "Realidad del agua en Aragón", mientras deleitaba sus sentidos con canapés y espectáculos: panem et circenses para una ciudadanía que contempla la muerte del sentido crítico sin preocupación. ¿Para qué quejarnos si tenemos el estómago lleno? Que aproveche."

Como reacción a los comentarios sobre su intervención en Radio Huesca y mi lectura de sus Leyendario y Pólvora mojada, SIPÁN contestó lo siguiente:

"Querido amiguito: Veo que sigues siendo una persona triste (en el mal sentido) y tóxica (como te define todo el mundo). Una pena que no supieras montar una editorial (y mira que lo intentaste, recuerdo tus proyectos en la Diputación y en el ayuntamiento, una pena que no salieran) y que tus ansias políticas y literarias quedasen en nada. Dice mucho de ti que sigas anclado en mis veinte años, pero ya tengo cuarenta y dos. El tiempo pasa, cuida esa mente enferma y rencorosa."

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