miércoles, 15 de julio de 2020

SONNA: EN BETATO, NO.


Hay distintas maneras de entrar en un bosque. Hay quienes lo hacen con curiosidad naturalista y consideran a los árboles como pequeños templos del gran santuario que es la floresta. L@s hay que entran en los bosques con ánimo terapéutico y buscan en el contacto con los árboles un privilegiado canal energético, sosiego para sus mentes y hasta mejoras en su flujo sanguíneo. Para ellos y ellas, cada árbol es un ser acogedor, venerable, sabio y digno de especial consideración. Hay quienes, por último, encuentran en el bosque un ambiente mágico en cuyo silencio podrían vivir duendes y dríades –muestra de esa veneración que nuestros antepasados sentían por los árboles.

Y hay quienes, como la DPH, entran en los bosques como quien accede a un campo de fútbol o a un auditorio: en masa, a pisotear la obra de la naturaleza, a invadir lo salvaje con los gritos y risas habituales. En suma, a molestar a los organismos residentes del bosque.

Ya el año pasado, un tal Nacho Arantegui organizó en el Betato una actividad lúdico-recreativa y alevosamente nocturna con la que llenó el bosque de gente ávida de las mismas emociones de un “escape room”. El organizador, residente artístico del Espacio Portalet, demostró con esa actividad su escasa sensibilidad naturalista.

Ahora bien, de la DPH, que lleva más de 15 años concediendo el Premio “Félix de Azara” a quienes destacan en la “defensa y mejora del medio ambiente”, se podía esperar mayor sensibilidad que la demostrada al programar una actuación del SONNA en el hayedo del Betato.

Miguel Gracia (PSOE), presidente de la DPH, anunció que el objetivo de SONNA era impulsar la hostelería mediante conciertos en “paisajes idílicos”, “espacios naturales caracterizados por una especial relevancia paisajística o patrimonial”... ¡Qué mal casan esos objetivos crematísticos con la “defensa y mejora del medio ambiente” que premia la institución provincial! ¡Qué difícil es atribuir la más mínima sensibilidad ambiental a quien instala un auditorio en un bosque cerrado! ¿Es Miguel Gracia o son sus técnicos quienes carecen del espíritu conservacionista del “Félix de Azara”?

Dudo mucho de que algunos de los premiados con el galardón conservacionista (Fundación para la conservación del Quebrantahuesos, el Instituto Pirenaico de Ecología, el Fondo de Amigos del Buitre, Ecologistas en Acción, la Coordinadora Biscarrués-Mallos de Riglos y hasta el malogrado agente forestal David Gómez Samitier) contemplen con buenos ojos semejante dislate “cultural”. ¿Será que los técnicos de la DPH carecen del elemento ambientalista de los galardonados y asesoran equivocadamente al presidente provincial?

Ya en los '60 el téorico Manuel Sacristán alertaba de la falta de conciencia medioambiental de las fuerzas de izquierda, exclusivamente centradas en el discurso obrerista. 50 años después, el PSOE parece centrado únicamente en el discurso hostelero gracias a actuaciones como ésta –con las que, les recuerdo, pretenden llenar de gente, coches y molestias espacios tan sensibles como el Betato, las bordas de Viadós (Gistaín) y el ibón de Asnos (¡a casi 2.000 m de altitud!).

Hay quien asegura que “Betato” equivale a 'secreto, prohibido' (cf. 'vedado'), ya que las brujas solían reunirse allí a celebrar sus aquelarres. Haciendo honor a su significado, las autoridades competentes deberían 'prohibir' ese concierto (y los de Asnos y Viadós) y, al tiempo, sancionar debidamente a Escó, Pesqué o Javierre (PSOE) por propiciar atentados ecológicos.



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