martes, 28 de febrero de 2023

FAM Y PEÑA GUARA: LA VOZ DE SUS AMOS

Asombran pero no sorprenden tanto el silencio del club montañero oscense como el posicionamiento de la Federación Aragonesa de Montañismo (FAM) sobre la unión de las estaciones de Astún y Formigal por Canal Roya.

Asombran porque van en sentido contrario a lo expresado al respecto por la Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada (FEDME) y por Montañeros de Aragón, que abogan por la conservación de Canal Roya-Anayet mediante la creación de una figura de protección.

Asombra la FAM asimismo por el contenido de su comunicado, que rezuma resentimiento, antiecologismo básico, deseo de confrontación pueblos-ciudades y, asimismo, deja claros sus principios: la “defensa de nuestros derechos como deportistas, defendiendo un acceso libre y responsable al medio natural”. Lo único que parece preocuparles, pues, es poder practicar sus actividades sin cortapisas (basado en un pretendido “derecho a disfrutar de la naturaleza recogido en la Constitución”, aunque el artº45.1 de la Carta Magna no dice eso) y sin tener que considerar el posible daño ambiental que produzcan -como esos trails masivos que pisotean los lugares más sensibles de nuestras montañas.

Asombra también que ese pobre e insólito comunicado provenga de una entidad que en su web presume de perfil conservacionista, cifrado en su “rechazo a la estación de esquí en la Canal de Izas, solicitando una figura de protección para los valles de Canal Roya, Canal de Izas y Macizo de Anayet” en1998, y, en 2005-2006, participando en la “Campaña “Parque Natural del Anayet ¡Ya!”.

Y ahora se posicionan a favor de la unión de estaciones por Canal Roya a pesar de que “no tenemos los detalles del proyecto” y porque “confiamos plenamente en que el proyecto tendrá que someterse a todos los controles medioambientales”. Afirmación que raya en el cinismo cuando las ciudadanías aragonesa y española nos hemos familiarizado tiempo ha con obras sometidas “a todos los controles medioambientales” que posteriormente algún juez o jueza valiente ha obligado a derribar por no respetar la normativa ambiental.

No obstante, el posicionamiento de la FAM y el silencio de Peña Guara no sorprenden, tal es su acostumbrada sumisión a los dictados de quien ejerce hoy día el poder político y sirve a su vez al económico. Son conocidas las conexiones de esas dos agrupaciones deportivas con el PSOE, con algunos afiliados de renombre dentro de los organigramas montañeros; con el GA y la DPH, quienes sufragan generosamente la construcción y mantenimiento de refugios y colocan a sus dirigentes en los patronatos de los Espacios Naturales; con las empresas públicas Aramón y Prames, en la que Modesto Pascau (cabeza de sostenibilidad, medio ambiente y naturaleza de la FAM) y Manuel Bara (presidente de Peña Guara) se reparten responsabilidades.

Las redes sociales participadas por gentes aficionadas a la montaña saludaron con optimismo los comunicados de FEDME y Montañeros de Aragón, preguntándose al mismo tiempo, inquietas, cuál sería la reacción de FAM y Peña Guara. El estupor ha sido generalizado al conocer la respuesta ante el creciente clamor social. Pero créanme si les digo que muchas de ellas no esperaban más de estas dos organizaciones que, como marca la sumisión feudal, besan las manos que les dan de comer.

Sin embargo, es estimulante el número creciente de montañeros y montañeras que muestran una sensibilidad distinta, alejada de los tejemanejes de las direcciones de esos clubes y contraria al destrozo de la montaña aragonesa por unos intereses económicos aparentemente imparables.

(Enviado a algunos medios: ninguno lo publicó.)


miércoles, 15 de febrero de 2023

LA UNIÓN DE ESTACIONES POR CANAL ROYA

 Cualquiera con un poco de sensibilidad ambiental y social no puede por menos que escandalizarse ante el proyecto que, financiado por los fondos europeos “Next Generation”, DPH, GA y Aramón planean concretar entre Astún y Formigal. Y ello por varios motivos: 

    1) ambientalmente (a), es un atentado: el proyecto prevé la construcción de una carretera a lo largo de Canal Roya, un magnífico valle glaciar que se verá con ello definitivamente alterado y máxime si, como se anuncia, se construye un centro de servicios al final del valle, en la Rinconada, un espacio único en el Pirineo por el que bajan las aguas de los ibones de Anayet. 

    2) ambientalmente (b), es un disparate: la humanización permanente de esos espacios ahuyentará a la fauna residente, arrinconándola definitivamente a donde no llegue nuestra nefasta influencia “civilizadora”. 

    3) ambientalmente (c), es un dislate: el proyecto instalará unas grandes pilonas en altura que afearán terriblemente el paisaje (no olvidemos que el turismo busca espacios “naturales”). 

    4) jurídicamente (a), es un sinsentido: todavía sigue vigente el proyecto de PORN (plan de ordenación de los recursos naturales) para convertir los ibones de Anayet en un Espacio Natural Protegido, por lo que la unión de estaciones se topará con un importante obstáculo legal. 

    5) jurídicamente (b), parece inadmisible: si los fondos europeos “Next Generation” sirven para fomentar la “recuperación, la transformación y la resiliencia” de los territorios por la vía de la sostenibilidad, no es de recibo que esos 56'7 de millones financien un proyecto de esquí alpino en un contexto de cambio climático. 

    6) jurídicamente (c), es contradictorio: los fondos europeos están condicionados a “No hacer daños significativos” (DNSH en sus siglas en inglés) obligan a que se haga el menor daño posible allí donde se inviertan, y las pilonas, el asfaltado de Canal Roya y el centro de servicios en la Rinconada dañarán irremisiblemente esos espacios. 

    7) económicamente (a), es un peligro: cuando la vía judicial a la que seguro acudirán los colectivos ambientalistas eche atrás el proyecto una vez iniciadas las obras (ya sabemos el tiempo que se toma la Justicia), las promotoras tendrán que devolver los fondos europeos invertidos. Dinero público que DPH y GA detraerán del bienestar aragonés (sanidad, educación, servicios sociales...) y no de los bolsillos de diputados y diputadas provinciales y autonómicas. 

    8) económicamente (b), supone un agravio comparativo: así lo expresaba el “cluster” de la sostenibilidad, lamentando que el esquí concentrara tantos esfuerzos (85% de los fondos europeos adjudicados) por parte de la Administración en detrimento de la promoción de un turismo respetuoso con el medio. 

    9) económicamente (c), es pan para hoy y hambre para mañana: el cambio climático puede dejarnos sin nieve en pocos años y, consecuentemente, la gran calderada de millones europeos caerá en saco roto. 

    10) socialmente (a), no asienta población: la estacionalidad del esquí, que ha de ser cada vez más pronunciada, no ayudará a que se instale definitivamente la población trabajadora contratada para trabajos directos e indirectos. 

    11) socialmente (b), es poco eficaz: ya sabemos que la obsesión de nuestra clase dirigente en hacer del turismo el único recurso del Pirineo provoca el alza de los precios inmobiliarios y dificulta el acceso a la vivienda. El esquí no genera puestos de trabajo con valor añadido suficiente para que las personas contratadas alquilen viviendas dignas. 

    12) políticamente, parece mentira: el cuatripartito aragonés ha aprobado el proyecto aun a pesar de la (tímida y poco decidida) oposición de Podemos y Chunta. Dos partidos de tan marcado compromiso ambiental deberían abandonar un gobierno de Aragón que promueve aberraciones como ésta. Tal vez consideren que fuera del gobierno resulten menos útiles para la sociedad --y es que en la oposición hace frío y no hay reparto de sillones. 


Publicado en Diario de Huesca (31/01/2023), Períodico de Aragón (2/02/23).

DESFACHATEZ PRE-ELECTORAL

 Me parece una frivolidad que un país como el nuestro, con los pilares del Estado de bienestar bajo mínimos, gaste tanto dinero público en entretenimiento. Pero, además, que el ayuntamiento de Huesca, tras un 2022 casi vacío en programación cultural, eche los restos en los 4 meses previos a las elecciones municipales me parece una desfachatez. 

    Eso y solo eso puede decirse tras el anuncio hecho por el concejal Lasaosa (Diario del Altoaragón 18/01/2023) de los programas “Jueves a escena” y “Los conciertos del Matadero”: programación oportunista y utilitarista que busca dejar un buen sabor de boca en los consumidores oscenses antes de depositar su voto en la urna electoral. 

    La política cultural oscense siempre ha consistido principalmente en programar el entretenimiento de las clases medias a precios asequibles: un sector con suficiente poder adquisitivo para financiar su asistencia a espectáculos. El dinero público así invertido beneficia a quien no lo necesita, no sirviendo por lo demás para extender la demanda a las clases populares. Si a ello añadimos la política del acontecimiento (carísimos festivales y ferias) que busca atraer turismo y “poner a Huesca en el mapa”, no es difícil darse cuenta de que nuestro ayuntamiento no se preocupa por la ciudadanía, a la que prefiere amarrada a su butaca y con el aplauso como única respuesta. Algo hemos ganado si, además de nuestra ovación, nuestra clase política demuestra aspirar a conseguir nuestro voto gracias a los artistas que pone a su servicio... (Modo ironía “on”.) 

    Mientras tanto, aumentan las listas de espera en sanidad, la ratio en las aulas, las necesidades en servicios sociales y la saturación en la justicia: nuestro Estado de bienestar, como escribió Vicenç Navarro, es insuficiente. ¡Y nuestra clase dirigente dilapidando esos fondos en entretenimiento y promoción electoral, “vulcándose” (sic.) en la cultura --como dijo en celebérrima sentencia un consejero provincial! Por favor, no nos consideren estúpidos a quienes contentar con el caramelo de unas cuantas actuacioncitas. Trátennos como a adultos que saben lo que quieren y rechazan la manipulación descarada.


Publicado por EL DIARIO DE HUESCA el 19/01/2023, por ARAGÓNDIGITAL.ES (20/01/2023) y por DIARIO DEL ALTOARAGÓN (23/01/2023).

viernes, 22 de julio de 2022

 15 TIENDAS EN ANAYET

(Enviada el 1/07/2022 al Periódico de Aragón, Heraldo de Aragón, Aragón Digital, Pirineo Digitel y Diario del Altoaragón. Publicada en este último el 7/07/2022)


Ese era el número de tiendas que fueron instaladas en los ibones de Anayet (Sallent de Gállego) en la noche del martes al miércoles. Así lo comentaron muchos excursionistas que bajaban de ese precioso paraje y que, preguntados por si sabían que la acampada libre está prohibida en Aragón, desgranaban las más variadas y peregrinas respuestas con nula concordancia con la normativa vigente. ¿La más habitual? Que por encima de 1.500 metros de altitud todo está permitido.

Lo primero que se puede alegar en contra es que eso no es válido si se trata de un espacio protegido, donde rige la normativa específica del mismo. Pero no es el caso de Anayet, por lo que es la norma general aragonesa la que impera. Y ésta dice, grosso modo, que: a) la acampada de alta montaña no se puede realizar a menos de 2 horas de marcha desde una carretera; b) hay que comunicar la pernocta a la comarca correspondiente y al 112. Y esos ibones están a menos de 2 horas de la carretera de Portalet.

He contactado esta misma mañana de jueves con la sección de Turismo de la Comarca de Alto Gállego donde me han dicho no tener constancia de ninguna comunicación para la noche del martes –por lo que todas las personas que pasaron la noche en el frágil paraje de los ibones estaban cometiendo una ilegalidad. Y lo que es más triste, que no hay nadie para evitarlo: las comarcas, responsables de hacer cumplir la normativa sobre acampadas, no disponen de medios ni para sancionar debidamente (lo que tendría carácter disuasorio y hasta educativo) ni para levantar las acampadas ilegales. Y eso hace que nuestra normativa, amén de ignorada y desconocida, se convierta en papel mojado.

Los ibones de Anayet no son solo un “perfecto lugar para pasar la noche” (como dice alguien en internet) sino sobre todo un frágil ecosistema de alta montaña en el que viven y del que viven especies que solo pueden encontrarse allí. Vaya, que es su hogar. Y tampoco son solo unos lagos, sino también unas magníficas turberas con su fauna y flora asociadas. No vi a nadie bañándose, pero dolía ver a turistas (pues turista y no montañero es quien no se preocupa por el entorno que visita) paseando a su perro por dentro de los regatos que se dirigen al ibón. No sé si nuestras mascotas llevan encima más productos químicos que nosotros, embadurnados como vamos de crema solar en la montaña: pero seguro que no es inocuo para esos blandos suelos y la fauna invertebrada que depende de ellos.

¡¡¡Y es que sería tan sencillo controlar el acceso a esos lugares!!! Ya no me refiero a los APNs o al Seprona, con recursos tan escasos que no dan abasto, sino a la creación de puestos de trabajo locales autofinanciables. Imaginen a una persona en cada aparcamiento cobrando 5€ por excursionista y por perro, 50€ por cada tienda (y el justificante de la comunicación administrativa), 30€ por cada esterilla o saco. Además de generar empleo, estaríamos propiciando la descongestión de unos parajes saturados y evitando la competencia desleal contra cámpings y zonas de acampada municipales.

Urge, pues, tomar medidas para limitar las dañinas consecuencias de la “invasión turista” que asola nuestras montañas, limitar los aforos, desincentivar el acceso fuera de control, descongestionar los espacios naturales y fomentar el uso responsable de los mismos. Esa y no otra tendría que ser la “magia de Huesca” que nuestras autoridades podrían practicar en un simple pase de mano.

Y tal hecho se da a finales de junio: no quiero ni imaginar cómo puede ser en la primera quincena de agosto... ¡¡Hagan algo ya, por favor!!


Francisco Domínguez

Naturalista

miércoles, 15 de julio de 2020

SONNA: EN BETATO, NO.


Hay distintas maneras de entrar en un bosque. Hay quienes lo hacen con curiosidad naturalista y consideran a los árboles como pequeños templos del gran santuario que es la floresta. L@s hay que entran en los bosques con ánimo terapéutico y buscan en el contacto con los árboles un privilegiado canal energético, sosiego para sus mentes y hasta mejoras en su flujo sanguíneo. Para ellos y ellas, cada árbol es un ser acogedor, venerable, sabio y digno de especial consideración. Hay quienes, por último, encuentran en el bosque un ambiente mágico en cuyo silencio podrían vivir duendes y dríades –muestra de esa veneración que nuestros antepasados sentían por los árboles.

Y hay quienes, como la DPH, entran en los bosques como quien accede a un campo de fútbol o a un auditorio: en masa, a pisotear la obra de la naturaleza, a invadir lo salvaje con los gritos y risas habituales. En suma, a molestar a los organismos residentes del bosque.

Ya el año pasado, un tal Nacho Arantegui organizó en el Betato una actividad lúdico-recreativa y alevosamente nocturna con la que llenó el bosque de gente ávida de las mismas emociones de un “escape room”. El organizador, residente artístico del Espacio Portalet, demostró con esa actividad su escasa sensibilidad naturalista.

Ahora bien, de la DPH, que lleva más de 15 años concediendo el Premio “Félix de Azara” a quienes destacan en la “defensa y mejora del medio ambiente”, se podía esperar mayor sensibilidad que la demostrada al programar una actuación del SONNA en el hayedo del Betato.

Miguel Gracia (PSOE), presidente de la DPH, anunció que el objetivo de SONNA era impulsar la hostelería mediante conciertos en “paisajes idílicos”, “espacios naturales caracterizados por una especial relevancia paisajística o patrimonial”... ¡Qué mal casan esos objetivos crematísticos con la “defensa y mejora del medio ambiente” que premia la institución provincial! ¡Qué difícil es atribuir la más mínima sensibilidad ambiental a quien instala un auditorio en un bosque cerrado! ¿Es Miguel Gracia o son sus técnicos quienes carecen del espíritu conservacionista del “Félix de Azara”?

Dudo mucho de que algunos de los premiados con el galardón conservacionista (Fundación para la conservación del Quebrantahuesos, el Instituto Pirenaico de Ecología, el Fondo de Amigos del Buitre, Ecologistas en Acción, la Coordinadora Biscarrués-Mallos de Riglos y hasta el malogrado agente forestal David Gómez Samitier) contemplen con buenos ojos semejante dislate “cultural”. ¿Será que los técnicos de la DPH carecen del elemento ambientalista de los galardonados y asesoran equivocadamente al presidente provincial?

Ya en los '60 el téorico Manuel Sacristán alertaba de la falta de conciencia medioambiental de las fuerzas de izquierda, exclusivamente centradas en el discurso obrerista. 50 años después, el PSOE parece centrado únicamente en el discurso hostelero gracias a actuaciones como ésta –con las que, les recuerdo, pretenden llenar de gente, coches y molestias espacios tan sensibles como el Betato, las bordas de Viadós (Gistaín) y el ibón de Asnos (¡a casi 2.000 m de altitud!).

Hay quien asegura que “Betato” equivale a 'secreto, prohibido' (cf. 'vedado'), ya que las brujas solían reunirse allí a celebrar sus aquelarres. Haciendo honor a su significado, las autoridades competentes deberían 'prohibir' ese concierto (y los de Asnos y Viadós) y, al tiempo, sancionar debidamente a Escó, Pesqué o Javierre (PSOE) por propiciar atentados ecológicos.



viernes, 12 de agosto de 2016

DESPEDIDA DE ALTO ARAGÓN EN COMÚN

Tal día como hoy (12 de agosto de 2016) me despedí del Telegram de ALTO ARAGÓN EN COMÚN a raíz de los comentarios suscitados tras mi publicación en facebook (https://www.facebook.com/permalink.php?story_fbid=1822616144638789&id=100006712636074) de unos foto-montajes en los que los diputados por la provincia de Huesca de Podemos en Aragón y de Unidos Podemos en Común en el Congreso portaban carteles en los que se podía leer que no habían participado en una manifestación antitaurina en Huesca 2 días antes.
(Lo mismo hice con los concejales de CAMBIAR HUESCA: https://www.facebook.com/permalink.php?story_fbid=1822614341305636&id=100006712636074)

Pues bien, ya cansado de lo que yo considero sectarismo y actividad reducida exclusivamente a lo simbólico, me fui de ese Telegram , donde no existe la más mínima autocrítica y la disensión interna no existe so pena de excomunión...

Y me fui no sin dejar antes mi mensajito:

<< Las diferencias son demasiadas. Nos separan cuestiones de procedimiento, de horizontalidad , de coralidad ... 
De la misma manera que me peleo con el amiguismo en las Administración , encuentro necesario pelearme contra el amiguismo en política
Combato el capitalismo de amiguetes así como la política de amiguetes
Ambas cosas me impiden seguir aquí . 
No admitís la disensión interna , y eso os empequeñece .
Antes de que me tengáis que expulsar por pedir explicaciones prefiero irme yo solito . 
Decepcionado , frustrado , desencantado por las izquierdas de Huesca os dejo ahí con lo vuestro ... 

Vuestra falta de debate interno , vuestra sumisión al qué dirán interno , vuestra incapacidad para discutir acerca de eso que consideráis inmutable me impide veros como algo realmente novedoso . 

Y, como no aceptáis la crítica y la puesta en tela de juicio desde dentro (sea el debate interno), me limitaré a hacerlo desde fuera . 

Os habéis quedado en un estúpido fetichismo del 15M bajo cuya admonición pretendéis colarnos los más descarados tópicos ... 

Hartito ya de Juan (Rodríguez Bielsa) y de su más que asumido mesianismo , de Ramiro (Moreno) y Natalia (López) que siempre le aplauden e impiden la revisión de las ideas preconcebidas (sus corifeos , de hecho), de Javi (Martínez) y de sus imposiciones gritonas , de la eterna equidistancia hipócrita de Christian (Ortiz) (cuyas camisetas de Ralph Lauren llevo sufriendo desde que se alineó junto al ínclito Chabier Vicente)... 

Y antes de que apoyéis a los de Loporzino tan acríticamente como CH, prefiero irme de este picnic insulso y pobre . 

Chau! Quicir , adiós! >>

lunes, 11 de julio de 2016

JOSÉ ÁNGEL BERGUA: "A propósito de los comentarios de Curro"

(Escrito de JOSÉ ÁNGEL BERGUA, en respuesta a mi estudio sobre su propuesta de "Identidad pirenaica despertada" (ver:  http://curroblog.blogspot.com.es/2016/07/jose-angel-bergua-y-la-identidad.html).
Tal vez la vocación de este escrito era figurar como comentario a mi largo texto; pero su longitud y su profundidad desborda el espacio que tienen los comentarios en esta plataforma.)

 A propósito de los comentarios de Curro
Son tantas las cosas que Curro comenta acerca de varios de mis textos ordenándolas y combinándolas según su punto de vista y atribuyéndome a mí otro particular, caracterizado, entre otras cosas, por ser entre falso y contradictorio, que me resulta difícil ir ordenadamente de un aspecto a otro. Es complicado hacerlo porque Curro ha tejido muy bien su red de críticas y, sobre todo, porque, aunque no lo explicite del todo, es fácil entrever que habla desde un lugar muy diferente al mío, por lo que el  acuerdo es no sólo difícil sino también demasiado costoso y escasamente útil para lo poco que ambos podamos ganar. A no ser que Curro quiera un rival ante el que afirmar sus ideas, posición que a mí no me interesa ocupar. Por eso me limitaré a hacer unas cuantas observaciones generales con la intención de aclarar el punto de vista que a lo largo de los años he ido construyendo y que no está ni mucho menos acabado.

Sobre la democracia
En primer lugar, aunque no ocupe mucho espacio en su texto, quiero referirme a la crítica que me hace por cuestionar la democracia. No puedo aceptarla. En efecto, la democracia, ese invento político moderno que prometió conjuntar el poder o kratos con la gente o demos y que todos los órdenes instituidos no han cesado de fallar, revolución tras revolución, ideología tras ideología, debido a que el kratos siempre ha tendido a disolver el demos (aunque pareciera querer acogerlo) y a que también el demos (aunque aparentara pedirle relación) ha solido alejarse de él (unas veces por preferir andar fuera de las instituciones, como ocurre con tantos movimientos sociales, y otras simplemente por gustarle más cargar su deseo en asuntos ajenos a la política), no es algo que me apetezca defender. Mejor que lo hagan otros. A mí la democracia que tenemos en el mundo que llaman desarrollado y que los otros mundos aspiran a replicar me resulta hoy muy poco atractiva. Pero no por pensar que el autoritarismo (con el kratos liberado del demos) sea más interesante, tal como sugiere cierto discurso postdemocrático que, unas veces lamentándolo y otras defendiéndolo, considera que las decisiones más importantes se toman al margen de las democracias y de la deliberación. Más bien porque pienso que el demos puede comenzar ya, tras el desvanecimiento de la promesa de la Revolución Francesa, a prescindir de la compañía del kratos o poder. Tal cosa han venido practicando en su interior muchos movimientos sociales hace décadas y tal cosa es lo que muchos creímos ver que se pedía explícitamente en el 15M. Si hasta entonces distintas generaciones de movimientos sociales habían propuesto discutir desde la cuestión social a la sexual, pasando por la natural, la nacional, etc., el 15M puso en el centro la cuestión política. Si decidí participar en la lista al Congreso como suplente fue porque, además de ser invitado, creí ver en el ciclo político que se abrió con las movilizaciones del 2011 y que luego continuaron las candidaturas municipalistas una oportunidad. Ya veremos qué da de sí este enorme esfuerzo instituyente que pretende entrar en las instituciones para cambiarlas. Aunque no confío mucho en la democracia electiva que tenemos (por eso nunca voté en ninguna de las elecciones generales y autonómicas que se me han pusieron delante) y veo más peligro que utilidad en los partidos políticos, también sé que hay cisnes negros. Esta es pues mi posición. Si Curro piensa o induce a pensar que por criticar la democracia que tenemos pertenezco a cualquier clase de autoritarismo es porque usa esa lógica aristotélica que precisamente me reprocha. Se equivoca. Estoy más cerca del tetralema taoísta. Para esta otra lógica, además de la posición conversa positiva (A) y de la negativa (no A) están la “perversa” (A y no A) y la “subversiva” (ni A ni no A)

¿Una rosa es una rosa?
Por otro lado, soy de la opinión de que toda realidad es inventada y que, por lo tanto, no hay una más verdadera ni más falsa que otra. Quien hable usando estos últimos adjetivos simplemente quiere imponer su particular punto de vista. Con esa “objetividad” sólo puede pretender obligar a los demás. Si toda realidad es entonces inventada o construida, hay que averiguar en cada caso quién la inventa, desde dónde lo hace y qué consecuencias tiene. Estas preguntas son aún más necesarias en situaciones de conflicto social, pues una explicación para las mismas puede tener que ver precisamente con el hecho de que una realidad inventada se haya impuesto generando malestar y precipitando la necesidad de inventar otras realidades. Eso fue precisamente lo que interpreté que ocurría con la oposición a la construcción de embalses en los Pirineos y en la oposición a la introducción de osos, asuntos en mi opinión menos diferentes de lo que parecen. 
En el primer caso, entre las gentes afectadas por la construcción de embalses, hubo, además de luchas, esfuerzos por desmontar la invención de la necesidad de pantanos y esfuerzos también para inventar unos Pirineos distintos a los que habían elucubrado los defensores de los embalses, los canales de regadío y las fábricas de electricidad entre finales del XIX y principios del XX. Al menos eso creí ver, sobre todo, tras el Manifiesto por la Dignidad de la Montaña. Por cierto, en este conflicto los afectados y los ecologistas estuvieron unos junto a otros pero mis investigaciones me demostraron que los afectados usaron tácticamente el ecologismo. Sólo un ejemplo: la defensa de espacios protegidos puede paralizar un embalse pero la defensa de los pueblos o las comarcas no. Un esfuerzo parecido por inventar otra realidad creí observar, sobre todo en la vertiente norte de los Pirineos, entre la protesta frente a la introducción de osos decidida en Paris-Bruselas. En este caso el ecologismo no estaba al lado de los rebeldes sino justo en el otro bando. Como el número de enemigos era mayor, su poder muy superior y la posibilidad de usar tácticamente otros discursos inexistente, fue necesario pasar directamente a inventar otros Pirineos. Lo que en el caso de los embalses apenas estaba esbozado aquí comenzaba ya a tener un perfil más definido. 
Las investigaciones confirman que, en general, los movimientos sociales no sólo luchan y/o negocian sino que elaboran discursos. En ciertos movimientos sociales dichos discursos, si bien comienzan siendo victimistas (por ejemplo, los colectivos que denuncian cómo ciertos agentes han sido inventados como objetos –unas veces maltratados y otras protegidos- por otros agentes que se arrogan la posición de sujeto), luego suelen pasar a ser autoafirmativos (por ejemplo, queriendo tales colectivos que el agente aparezca como sujeto). En ambos pasos la búsqueda de recursos discursivos va en muchas direcciones pero una de ellas es muy común: bucear en el pasado para inventar desde ahí relatos con los que afirmarse. Tanto en el conflicto del oso como en el de los pantanos también ha sucedido esto. En mi opinión de un modo más audaz en el segundo caso que en el primero pues dan algunos pasos que con los antipantano apenas se insinuaban. Entre otros, desear percibir algo documentado por muchos historiadores, principalmente franceses: la autonomía que los distintos valles tenían para gestionar sus asuntos estableciendo pactos y tratados entre sí, incluso para protegerse contra las decisiones de los Estados a los que técnicamente pertenecían. Esta idea no es menor pues congrega todos los años a muchos investigadores de ambas vertientes del Pirineo. Yo he asistido a algunas. ¿Qué recorrido puede tener esta invención? No lo sé, pero me gustaría que lo tuviera. Sin embargo, para este “proyecto” el concepto de nación es inservible (de hecho nadie la reclama), pues descansa en una identidad abstracta construida a partir de ciertos atributos y en el caso de los anti-osos y anti-pantanos brota a partir de cierto vínculo con el territorio. En este sentido su protesta se parece a la de los indígenas de otras partes del mundo que luchan contra las decisiones de sus Estados. Quizás sea por eso que ahora haya aceptado dirigir la tesis sobre un conflicto en el que varios grupos amerindios se han enfrentado con terribles consecuencias a una Petrolera y el Estado peruano. Pero eso es otra historia.
¿Quiénes han inventado a los Pirineos en términos de objeto? Podría decirse que es el capitalismo, el industrialismo, la mentalidad depredadora del patriarcalismo, etc. Sin embargo, yo he decidido que ha sido un particular modo de ser y estar en el mundo que tiene su hábitat natural en las ciudades. Tampoco en esto he sido muy original, pues los afectados en ambos conflictos así lo han dicho en algunas ocasiones, hay abundante literatura que les da la razón y reputados sociólogos de la vertiente norte (H. Lefebvre y P. Bourdieu) así lo habían reconocido ya investigando otros asuntos. Desde este punto de vista, la introducción de pantanos y osos son ambas resultado de la relación de dominación de los pueblos por las ciudades, la cual ha tenido cobertura estatal e incluso supraestatal. Por cierto, ya en general, que la acción de dominio sea despótica o protectora no cambia para mí las cosas. De hecho, de extremo a extremo de la cordillera han convivido las protestas contra la sobreexplotación y la sobreprotección. Ahora bien, la dominación no es el único tipo de relación entre pueblos y ciudades. También hay relaciones de mezcla e hibridación en las que se unen componentes montañeses y urbanos tanto en los pueblos como en las ciudades. Esta relación no tiene cobertura institucional, así que tiene un carácter instituyente. Y es importante porque ha sido desde esta posición desde donde se han generado las respuestas a la construcción de pantanos y a la introducción de osos. 

Magmas imposibles
Para deshacer equívocos, quede claro que no opongo ciudades y pueblos, aunque lo parezca, sino dos vectores de influencia que, eso si, proceden uno de las ciudades y el otro de los pueblos, pero que alcanzan a las gentes de los hábitats teóricamente opuestos. No sólo eso, cada sujeto mismo es el escenario en el que se encuentran esos vectores, unas veces amistosamente y otras en términos de dominio. Esto no debe sorprender pues muchos feminismos saben de sobras que el patriarcalismo ha inventado y construido un tipo de mujer con el que muchas mujeres o partes de ella se han identificado facilitando así la firmeza de la dominación. Sin embargo, bastantes feminismos aseguran también que la mujer alberga más capacidad de producción de sentido que la reconocida por el orden patriarcal instituido y que el propio varón también es algo más en términos de sentido que el lugar de donde procede o desde el que se legitima la dominación. Pero es que los feminismos también han reconocido que es muy difícil dar cuerpo e inventar realidades distintas a partir de esas resistencias por la sencilla razón de que los instrumentos, materiales, conceptos, etc. disponibles proceden todos del orden instituido y de que su diferencia, si se acepta que la hay, es, por lo tanto, inefable. Aun así, algo e incluso mucho han podido hacer con ellos. Aquí aparece esa lógica perversa de la que hablaba en el primer párrafo.
De los pueblos podríamos hablar del mismo modo. En general, las ciencias, las políticas, las artes, etc. tal como están instituidas y se enseñan en las Universidades, pero antes en las escuelas, colegios e institutos, son productos urbanos. En el caso de la política, por ejemplo, su piedra angular es el “ciudadano”, clase de sujeto ideada por las ciudades que nada sabe ni quiere saber de la comunidad, tipo de sociabilidad que mejor define a los pueblos. Por otro lado, las distinciones provinciales, municipales y comarcales no coinciden con las relaciones habituales que se dan entre pueblos y valles. Los mapas y la toponimia de los pirenaicos tampoco son las que los militares y geógrafos dictan. Las lenguas que los filólogos aíslan y estudian no reflejan tampoco las hablas ni los modismos de los montañeses. En cuanto al folklore, los museos, etc., sólo reflejan el punto de vista de especialistas que sólo saben ver lo muerto o estancado y que, en consecuencia, son incapaces de reconocer la permanente creación de costumbres y rituales que en cada valle se realizan. Sin embargo, no es menos cierto que, como ocurre con ciertos feminismos, las gramáticas urbanas pueden ser usadas y moldeadas por las gentes (o partes de ellas) de los pueblos para hacer entrar en el uni-verso urbano y poder así expresar su particular experiencia de sentido. De hecho, las luchas contra los embalses y contra la introducción de osos ha utilizado instrumentos inventados por una clase de agentes políticos nacidos en las ciudades, los movimientos sociales, y también se ha apropiado de discursos, caso del ecologismo o del nacionalismo, engendrados en entornos urbanos, aunque resultaran de proyectar una mirada romántica sobre los pueblos, la naturaleza o sobre ambas cosas a la vez. 
Muchos  estamos constituidos, entre otros vectores, por influencias urbanas que suelen disponer de gramáticas propias e influencias montañesas que a falta de gramáticas tan acabadas y poderosas aportan e inoculan experiencias de sentido. Y en cada uno de nosotros unas veces esos vectores se anudan en términos de dominación y otras de hibridación. Somos los resultados de esas relaciones tan distintas pero nuestra posición no es siempre la misma pues vamos cambiando y haciendo moverse esas influencias según hacemos turismo, dictamos sentencias, visitamos a nuestros abuelos del pueblo, vamos a coger setas, investigamos, vamos de fiesta, etc. Evidentemente uno puede pensar, como llega a sugerir Curro, que lo único real es este borroso magma de identidades. Efectivamente puede pensarse y así pienso que ocurre en situaciones socialmente templadas o estables. Pero desde este punto de vista es muy difícil entender los dos conflictos que nos ocupan. Recuérdese que sólo hay conflictos a partir de relaciones de poder que, gracias a dios, no terminan de funcionar. Y si uno parte de los magmas antes mencionados no podrá explicar esos conflictos. Necesariamente tendrá que fijarse en una relación de poder. Yo he elegido una, ciudad/pueblos, pero habrá otros, como Curro, que seguramente piensan en otras. Te sugiero, Curro, que en lugar de esforzarte en desmontar la mía nos muestres y argumentes tu distinción.

Límites de la ciencia y de la política
Es muy fácil decir que el mundo debemos dejar de mirarlo y construirlo en términos de jerarquías (que previamente han distinguido lados relacionados verticalmente) para pasar a trabajarlo en términos más horizontales o simétricos. Por ejemplo, a base de mezclas e hibridaciones. Aunque pueda resultar sencillo proponer tal paso, para el pensar y hacer dominantes (la ciencia y la política) es tan necesario como imposible darlo. Por dos razones. 
Primero, porque nuestro pensar (me refiero al que ha hecho suyo la ciencia y que deriva del logos griego) sólo sabe ver distinguiendo lados y seleccionando los relevantes. Este es el modo como observan y piensan las élites reflexivas de nuestro mundo, los científicos. Sin embargo, el mito, enemigo íntimo del logos, hace justamente lo contrario. Si alguien recela de las limitaciones de la ciencia, un modo de salvarlas, al menos para mí (supongo que cada cual tendrá su respuesta), es echar mano del mito. Esto no es tan extraño pues la ciencia siempre lo ha cultivado en secreto, sin reconocerlo explícitamente y quizás hasta sin saberlo. Desde el complejo de Edipo a la terminología científica, pasando por el nombre de los días de la semana y de los meses, el mito siempre ha andado cerca. Yo simplemente sugiero reconocerlo explícitamente y trabajarlo deliberadamente. De todas formas, frente a la ciencia de las élites conversas positivas y el mito que usan las élites conversas negativas está el pensar de las gentes. Por un lado, practican un pensar perverso que confunde el logos y el mito. Esto está muy presente en los pueblos, pero también las ciudades son cuna de leyendas, a menudo calificadas como “urbanas”. Por otro lado, también utilizan una “razón común” (García Calvo) que por pertenecer a otros modos de significar es subversiva. Por cierto, la distinción élites/gentes que estoy manejando también debe entenderse, como la de pueblo/ciudades, en términos de vectores o atractores. E igualmente cada sujeto individual o colectivo tiene influencias de ambos vectores que van cambiando según lo hagan los contextos y situaciones en los que se desenvuelvan. 
Segundo, porque nuestro hacer (me refiero al que ha hecho suyo la política –si, el poder o kratos-) sólo sabe decidir en términos verticales (recuérdese que la característica principal de la acción política es el monopolio de la violencia) e igualmente distinguiendo (recuérdese que se funda en la separación amigos/enemigos). Aunque el hacer político ha sido inventado por las élites políticas, también aquí las gentes actúan de un modo distinto pues utilizan la artimaña, la astucia, etc., de nuevo pervirtiendo y subvirtiendo de la lógica instituida. Pero si no abandonamos a las élites podemos ver que el arte hace de un modo contrario a como opera la política pues no cesa de construir deshaciendo distinciones y poniendo en relación cosas antes distinguidas. Por eso los ultimísimos movimientos sociales (caso de los queer y crip, por ejemplo) apuestan tan decididamente por el arte como instrumento de transformación. 

La fratria
Desde que empecé sé que la sociología y cualquier ciencia social forma parte de relaciones de dominación y se debe a ellas. Lo he comprobado en muchos campos. Por eso no creo en ninguna sociología crítica sino más bien en una crítica o deconstrucción de la sociología. Ahora bien, a este esfuerzo destructor también he intentado añadir otro constructor. Como mi ámbito es la reflexión he flirteado con el mito. Desde este otro universo reflexivo entendí que el logos y la ciencia brotaban de un arquetipo patriarcal, algo nada extraño pues el feminismo opina algo parecido. En un primer momento, aposté por un arquetipo distinto, el matriarcal, que aparece ante nuestros ojos a finales del XIX y que en la segunda mitad del XX no ha cesado de generar ideas. Si alguien piensa que estoy diciendo que el matriarcalismo existió realmente que comience a leer de nuevo el texto o que recuerde que estoy hablando ya en términos míticos. Pues bien, desde hace un tiempo he desembarcado en otro arquetipo, el fratriarcal, que me ofrece muchas más alegrías pero que está poco tratado, aunque viene desplegándose en el interior de nuestra civilización desde la Grecia clásica y en concreto manifestándose en una de sus creaciones más singulares, la democracia. 
La verdad es patriarcal y su lugar son los cielos y es inmutable o inmortal, como los dioses. Desde el arquetipo matriarcal es imposible hablar de verdad, pero aceptando provisionalmente el término podemos decir que tiene un carácter situado, por estar atada al contexto o situación, y que por eso se relaciona con el carácter telúrico de las diosas. En el fratriarcalismo tampoco sirve la cosa esa de la verdad pues es también relativa pero de otra manera. En este caso tiene un carácter deliberativo y colaborativo (lo cual no necesariamente ha de desembocar en ningún consenso). Esta idea colaborativa de lo social que de la que participa el procedimiento democrático (si bien permanentemente traicionado desde el kratos) se maneja también en cierta interpretación de la economía. Con este arquetipo fratriarcal llevo un tiempo jugando y me está divirtiendo.

Contra la moral
Si no creo en las verdades patriarcales, por su carácter ideal, abstracto e inmortal, tampoco puedo creer en el concepto de belleza ni tampoco en la bondad, ambos con las mismas características. Por lo tanto, jamás me oiréis hablar en términos éticos y mucho menos de lo que está bien y lo que está mal. En los conflictos derivados de la introducción de osos y pantanos me he limitado a señalar ciertas relaciones de poder y a partir de ahí, si se acepta esa observación, cada cual es muy dueño de decidir donde se coloca y de actuar en consecuencia. Yo me he situado explícitamente en el lado subordinado de la distinción que los afectados han mencionado y con la que sin mucha dificultad me he identificado. ¿Por qué? Porque nací en los Pirineos y mi experiencia principal de sentido (aunque no la única) viene de allí. Sin embargo, no es menos cierto que en otras actividades suelo ocupar, dentro mismo de la relación, la dominante. Como cuando hago turismo. A todo esto, aunque deconstruya y critique la sociología soy Presidente de la Asociación Aragonesa de Sociología y a pesar de mis reservas respecto a la ciencia soy Investigador Principal del Grupo de Estudios sobre la Sociedad del Riesgo. Tampoco me entusiasma la Universidad pero me gano la vida en ella. No es que sea contradictorio ni haga o diga falsedades. Más bien soy, además de un converso negativo, un poco perverso y algo subversivo

Ignorancias
La sociología desde la que hablo es del orden de las élites. Sin embargo, tal como ocurre en otras muchas ciencias, intento desplegar en la mía una interesante habilidad reflexiva, la ignorancia positiva, caracterizada por saber que no sabe. Esta habilidad reconoce la finitud o limites de la reflexión, en este caso la científica. Por ejemplo, ante el saber-hacer de las gentes. Pero también puede hacerlo ante otros puntos de vista. Otro tipo de habilidad que entre mis élites se cultiva es la ignorancia negativa. Se caracteriza por no saber que no sabe, lo cual le lleva a pontificar verdades y a descubrir en sus rivales montañas de contradicciones y falsedades. En tercer lugar hay quienes no saben que saben y aún están los que saben que saben. Pero estas son otras historias.